
Bien sea para construir una cocina de obra, como para levantar un murete o un tabique de separación, este curioso material (conocido en Europa desde hace décadas, pero que en nuestro país no se utiliza tanto) es ligero, aislante y muy fácil de manipular.
Los bloques de hormigón celular se cortan sencillamente con una sierra, sin necesidad de emplear una amoladora o un formón. Y además, como vienen machihembrados, se colocan muy fácilmente pegándolos con un cemento-cola especial.
Como podéis ver en esta foto, toda una cocina puede montarse a base de bloques. Y si no queréis meteros en proyectos tan ambiciosos, os diré que también sirve para todo tipo de muebles, desde islas de cocina hasta estanterías de obra o muebles bajos.
Haga click aquí para leer más artículos de Decora Hoy